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LOS CONSEJOS DE NUTRINANNY®

Nutrinanny es una psicóloga experta en psicoeducación nutricional

El agua

El agua y los niños, pilar básico del funcionamiento.

El agua es el principal componente del cuerpo humano. Su contenido total en el organismo depende básicamente de la distribución entre el volumen de masa muscular y la cantidad de grasa, circunstancia que varía con la edad ya que los tejidos corporales van perdiendo agua a medida que avanzan los años. El organismo elimina de manera constante agua a través de la orina, la respiración, el sudor y las heces.

El agua por ser esencial para la vida humana, es considerada un nutriente, aunque es nutriente no energético, es decir, no aporta calorías a nuestro organismo al igual que las vitaminas y las sales minerales. Participa en funciones vitales del organismo y, un dato muy importante para entender la importancia de la ingesta de líquidos, es que no existe una reserva corporal de agua y, por ello, es decisivo que cada persona ajuste la cantidad de agua ingerida en relación a las pérdidas generadas para poder dar respuesta a estas necesidades.

La ingesta hídrica en el contexto de una alimentación saludable y equilibrada ha de provenir mayoritariamente a partir del agua en sus diferentes versiones. Hay que tener en cuenta que no sólo proviene del agua de bebida, sino que también la proporcionan los alimentos sólidos, destacando por su elevado contenido hídrico las frutas, verduras y hortalizas.

Cuánta agua debe tomar un niño

La función del agua como elemento constitutivo en todos los tejidos y compartimentos del cuerpo humano, explican el por qué estas necesidades son particularmente elevadas durante los períodos de crecimiento. Una parte de las necesidades de agua se cubre con los alimentos, y la parte restante se repone con el agua que bebemos. Estas cantidades variarán en función del tipo de alimentación, por ejemplo, una alimentación a base de frutas, sopas, ensaladas… aportará más agua que una alimentación más seca. En niños pequeños (menores de 8 años) es importante asegurar que su bebida durante las comidas, sea el agua, y es prudente ofrecerles agua con frecuencia especialmente en los días calurosos.

Asimismo, con el objetivo de facilitar al máximo que la ingesta de agua cubra los requerimientos reales de agua a estas edades, es muy importante procurar que su disponibilidad sea lo más amplia en cualquier momento y situación, ya sea en casa o las escuelas.

Lo más importante es la educación, empezar desde pequeños, y predicar con el ejemplo para que comprendan que es importante para su salud, que han de beber agua con regularidad sobre todo cuando están muy activos y tienden a olvidarse porque están jugando y no quieren parar a beber, y sobre todo un mensaje clave que hemos de transmitirles es que el agua ha de ser siempre la bebida de elección.

RECOMENDACIONES NUTRICIONALES

  • El agua debe ser la bebida habitual para hidratarse.
  • Crea en los niños el hábito de beber: Asocia beber agua a diferentes momentos de su día; así, les resultará fácil recordar la necesidad de hidratarse. Por ejemplo: nada más levantarse (compensa la pérdida de agua de la noche); en la hora del recreo; durante la comida; antes de entrar a clase por la tarde; al entrar en la actividad extraescolar… Son buenos momentos para que los niños beban agua.
  • Beber agua para los niños es muy importante. Métele una botellita de agua en su mochila o en su bolsa de deportes: Es una buena manera de recordar la importancia de beber, incluso antes de tener sed. ¡Seguro que cuando vea el agua le apetecerá!
  • En casa, deja una jarra o alguna botella de agua en lugares accesibles: Poner agua sobre la mesa del comedor o en su habitación le recordará la importancia de hidratarse y podrá hacerlo con facilidad. La hidratación en niños es fundamental
  • Ten agua siempre a mano, anímale a que beba pequeñas cantidades de agua con regularidad ya que a menudo los niños beben sólo cuando tienen sed.
  • Bebed agua juntos: Ofrécele agua regularmente cuando esté contigo. Si te resulta difícil convencer a tu hijo de que beba agua, bebe tú. Los niños a menudo aprenden por imitación. Si tú eres su ejemplo, acabará por interiorizar la necesidad de hidratarse.